FILÓSOFOS GRIEGOS Y SU PENSAMIENTO DE LA ÉTICA

SÓCRATES : 


Fundador de la filosofía moral, o axiología. Creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura, por lo tanto pasó la mayor parte de su vida de adulto en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, y a quienes solía responder mediante preguntas. Un método denominado mayéutica, es decir, lograr que el interlocutor descubra sus propias verdades.
No escribió ningún libro ni tampoco fundó una escuela regular de filosofía. La contribución de Sócrates a la filosofía ha sido de un marcado tono ético. La base de sus enseñanzas y lo que inculcó, fue la creencia en una comprensión objetiva de los conceptos de justicia, amor y virtud y el conocimiento de uno mismo. Creía que todo vicio es el resultado de la ignorancia y que ninguna persona desea el mal; a su vez, la virtud es conocimiento y aquellos que conocen el bien, actuarán de manera justa. Su lógica hizo hincapié en la discusión racional y la búsqueda de definiciones generales, como queda claro en los escritos de su joven discípulo, Platón, y del alumno de éste, Aristóteles. A través de los escritos de estos filósofos Sócrates incidió mucho en el curso posterior del pensamiento especulativo occidental.

PLATÓN :

En el centro de la filosofía de Platón está su teoría de las formas o de las ideas. En el fondo, su idea del conocimiento, su teoría ética, su psicología, su concepto del Estado y del arte deben ser entendidos desde esta perspectiva.

Teoría del conocimiento
Primera, el conocimiento debe ser certero e infalible. Segunda, el conocimiento debe tener como objeto lo que es en verdad real en contraste con lo que lo es sólo en apariencia. Naturaleza de las ideas
La teoría de las ideas se puede entender mejor en términos de entidades matemáticas. Un círculo, por ejemplo, se define como una figura plana compuesta por una serie de puntos, todos equidistantes de un mismo lugar. Sin embargo, nadie ha visto en realidad esa figura.


ARISTOTELES :

Respecto a la ética creía que la libertad de elección del individuo hacía imposible un análisis preciso y completo de las cuestiones humanas, con lo que las “ciencias prácticas”, como la política o la ética, se llamaban ciencias sólo por cortesía y analogía.
Para Aristóteles todos los seres naturales tienden a cumplir la función que les es propia y están orientados a realizar completamente sus potencialidades. El bien, que es lo mismo que la perfección de un ser o la realización de las capacidades es cumplir su función propia, aquello a que solo él puede realizar. También los seres humanos están orientados a la realización plena de la función que les es propia. El problema que se suscita, entonces, es ¿cuál es la función propia del hombre? Y si acaso hay más de un bien propio del hombre, ¿cuál es el bien más alto y más perfecto de los que puede alcanzar el ser humano?
Como en otras de sus obras, Aristóteles releva las opiniones de sus contemporáneos al respecto y comprueba que todas parecen estar de acuerdo en que el objetivo supremo del hombre es vivir bien y ser feliz, aunque hay muchos desacuerdos respecto de en qué consiste la felicidad y el buen vivir. Para Aristóteles la vida feliz (plena) es la que permite realizar la actividad superior (contemplación), con una suficiente autonomía (bienes materiales, salud), y en compañía de un número suficiente de amigos.
Sólo son morales las acciones en las que se puede elegir y decidir qué hacer. En cambio, no son morales ni inmorales las acciones padecidas, compulsivas o forzosas. Lo que es moral es la acción que depende de la voluntad, si se actúa de modo correcto. ¿Cuándo se actúa correctamente? La forma correcta de actuar depende del ámbito de acción (dianoético o intelectual, ético o moral) y en parte está pautada por las costumbres de la comunidad a la que se pertenece (si la comunidad es éticamente sana, algo que supone Aristóteles para el mundo griego quizá de modo acrítico) y se aprende con la educación. Cuando se actúa de acuerdo con estas pautas, se vive bien y se es virtuoso.



SANTO TOMAS DE AQUINO :

Retoma de Aristóteles como bien supremo del hombre: la felicidad, que para él consiste en la salvación. Analiza los medios con los que cuenta el hombre para alcanzar este fin, los cuales son:

Medios externos, los actos humanos.
Medios Internos, la ley natural, que el sirve de guía, y la voluntad del hombre, con la cual adquiere los hábitos y virtudes.
Medios sobrenaturales, la "gracia divina", con la cual Dios ayuda al hombre  para alcanzar su fin.

Sto. Tomás distingue tres clases de ley:
 La Ley Eterna. Producida por Dios. Consiste en el orden que Él establece en la creación. (El concepto de ley eterna procede de la idea de "logos"o "razón" en Heráclito). Esta ley no regula del mismo modo el comportamiento humano que es libre para cumplirla y el comportamiento del resto de los seres naturales, que se rigen por leyes físicas necesarias, ya que carecen de libertad.

La Ley Natural, que es el reflejo de la ley eterna en la razón humana y puede deducirse de su propia naturaleza, que ha sido creada por Dios. La "conciencia humana" es la encargada de interpretar y aplicar esta ley natural a los casos y circunstancias particulares de cada acto humano. Se llama ley natural  porque se funda en la inclinación natural que el hombre posee hacia la felicidad. La considera como un hábito de la razón práctica, porque debe convertirse en una forma de actuar permanente.
Puesto que la ley natural se deduce de la naturaleza humana, ésta ha de ser evidente, es decir, fácilmente cognoscible, de modo que todos los hombres puedan conocerla.
Es universal e inmutable porque la naturaleza humana es siempre la misma para todos los hombres, a pesar de sus diversidades culturales, raciales, etc.
El primer precepto de la ley Natural es: "Ha de hacerse el bien y evitarse el mal". En este sentido la ley natural es un mandato único al que se reducen todos los demás preceptos.
Distingue tres clases de tendencias en el hombre:
1o.- Como sustancia (al igual que cualquier otro ser) tiende a conservar su propia existencia y tiene el deber de cuidar de ella.
2o.- Como animal tiende a procrear y tiene el deber moral de tener hijos y cuidar de ellos.
3o.- Como ser racional tiende a conocer la verdad y a vivir en sociedad. Tiene el deber moral de buscar la verdad y respetar la justicia. La sociedad implica el ordenamiento racional  de la convivencia a la consecución de los fines humanos.

La Ley Positiva, son las leyes creadas por el hombre  para regular la convivencia en la sociedad, pero para ser justas, deben fundamentarse en la naturaleza humana. De este modo, el orden político debe subordinarse  al orden moral, y éste  al orden divino.
Por ejemplo: La ley positiva, para ser legítima, debe respetar la ley natural, en caso contrario es una ley injusta y está permitido no obedecerla.

Para Sto. Tomás, la ley positiva es un precepto de la razón promulgado por quien tiene  a su cargo  el cuidado de la comunidad  con el fin de lograr el bien común.

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